Las producciones españolas participadas por RTVE, Decorado y Olivia y el terremoto invisible, lideran la competencia oficial en la categoría de Mejor Película de la novena edición de los Premios Quirino de la Animación Iberoamericana, cuya ceremonia de entrega tendrá lugar el próximo 17 de abril en Santa Cruz de Tenerife. La cinta dirigida por Alberto Vázquez, que recientemente obtuvo el Premio Goya, y el drama animado en formato stop-motion a cargo de Irene Iborra, competirán por el máximo galardón frente a la ópera prima brasileña Coração das Trevas, de Rogério Nunes, y la producción mexicana Soy Frankelda, desarrollada por los hermanos Arturo y Roy Ambriz.

En el segmento de formatos episódicos, la competencia por el premio a Mejor Serie reúne a propiedades con un consolidado recorrido internacional, enfrentando a la sexta temporada de la española Pocoyó con la brasileña Tainá e os Guardiões da Amazônia. La categoría se completa con la propuesta colombiana Hay algo detrás de ti y la comedia para adultos de origen mexicano Mujeres con hombreras. Paralelamente, el apartado de Mejor Cortometraje destaca por la fuerte presencia de la industria portuguesa a través de las obras Porque Hoje é Sábado y Cão Sozinho. Estos títulos se medirán ante el cortometraje de terror español El Fantasma de la Quinta, centrado en la figura del pintor Francisco de Goya, y el thriller psicológico argentino Luz Diabla, codirigido por Gervasio Canda, Paula Boffo y Patricio Plaza.
Más allá del certamen competitivo, la dirección de los Premios Quirino remarcó la evolución estructural del evento de cara a la industria. La organización detalló que la iniciativa ha transitado de ser una ceremonia de premiación a conformar un ecosistema estratégico fundamentado en cuatro pilares operativos. Este entramado incluye, además de los propios galardones, el Foro de Coproducción y Negocios, posicionado actualmente como una referencia para el cierre de acuerdos en la región. A estos espacios de mercado se suman el Laboratorio de Futuros, una instancia de reflexión sectorial destacada como modelo de estudio en informes de política cultural de la Unesco, y el Quirino Lab, un módulo orientado específicamente a sentar las bases para la formación de productores ejecutivos dentro del territorio iberoamericano.