
En un punto de inflexión donde el costo de las plataformas de pago, la búsqueda de identidad y el imparable avance de la economía del creador están reconfigurando los hábitos de las audiencias, el ecosistema del streaming sigue generando cambios en el negocio audiovisual. El informe anual “The Stream 2026: When Intention Becomes Attention”, elaborado por Tubi —el servicio AVOD de Fox Corporation— en alianza con The Harris Poll, trazó una hoja de ruta fundamental para los anunciantes, revelando que el consumo VOD genera una atención activa que supera ampliamente a la televisión por cable y al desplazamiento pasivo en redes sociales.
Cynthia Clevenger, vicepresidenta sénior de Marketing B2B de Tubi, destacó el valor de este nivel de retención: ‘El streaming gratuito está ganando terreno y creando una poderosa oportunidad al convertir la pasión en rendimiento, a medida que las audiencias participan activamente en experiencias bajo demanda que resuenan culturalmente’.
El aspecto más revelador del informe para la industria es la creciente tolerancia a la publicidad impulsada por el agotamiento económico del consumidor. Los constantes aumentos de precios en las plataformas premium han provocado que el 74% de los usuarios haya cancelado o planee cancelar una suscripción, mientras que el 54% señala las recientes restricciones a las cuentas compartidas como un motivo de baja decisivo.
Frente a este escenario, el intercambio de valor propuesto por el AVOD sale fortalecido: el 84% de los espectadores considera que ver anuncios es un trato justo por acceder a contenido gratuito. Además, el 73% prefiere soportar los cortes comerciales y usar ese dinero extra en gastos cotidianos, antes que pagar la tarifa completa de un servicio sin publicidad.

El impacto de la Economía del Creador: El factor YouTube
El reporte de Tubi confirma que para las nuevas generaciones (especialmente la Gen Z), la línea entre el contenido tradicional y el digital ha desaparecido. El 67% percibe que el contenido de los creadores digitales es más original que la televisión convencional, y el 36% desea ver a estos creadores protagonizando programación original dentro de las grandes plataformas de streaming.
Para dimensionar el peso industrial de esta exigencia, basta con observar los números del principal jugador de la economía del creador. Durante 2025, YouTube generó ingresos totales que superaron los 60.000 millones de dólares, consolidándose por encima de gigantes tradicionales del entretenimiento como Netflix. Este volumen se dividió en aproximadamente 40.400 millones provenientes de publicidad y 20.000 millones por su negocio de suscripciones (Premium, Music, TV).
La clave del éxito de los creadores que ahora Tubi busca atraer a su ecosistema radica en la agresiva política de monetización. A través del YouTube Partner Program (YPP), la plataforma retiene cerca del 45% de los ingresos publicitarios para costear su masiva infraestructura tecnológica y de ventas, repartiendo el 55% restante a los creadores en formatos largos (y un 45% en el modelo unificado de Shorts). Esto significa que, solo en 2025, unos 22.000 millones de dólares fluyeron directamente hacia el talento digital, explicando por qué estos creadores cuentan con los recursos y las audiencias cautivas que hoy codician los servicios de streaming tradicionales.
Originalidad, fandom y el peso de la nostalgia
A nivel de contenidos, las audiencias de Tubi presentan una interesante dualidad. Aunque el 76% de los usuarios prefiere contenido original frente a remakes o franquicias, el consumo nostálgico es prácticamente universal: el 97% sigue interesado en ver producciones estrenadas hace más de una década. El motor principal no es la costumbre, sino la calidad, ya que el 63% argumenta que los títulos antiguos poseen una narrativa superior a las producciones actuales.
A su vez, las preferencias de visualización se han convertido en una extensión de la identidad personal y comunitaria. El 65% afirma sentirse parte de una comunidad basada en lo que consume, y este nivel de devoción (fandom) se traduce en oportunidades comerciales directas: el 67% está más dispuesto a apoyar a las marcas si sus anuncios reflejan y respetan sus gustos audiovisuales.
Con 100 millones de usuarios activos mensuales y más de mil millones de horas transmitidas al mes, Tubi capitaliza estos datos para posicionarse como el cuarto servicio de streaming con publicidad de mayor alcance.