
Siendo una de las tendencias de este año, los microdramas han regresando al ojo de la atención en el negocio audiovisual. En el MIPCOM de este año, el formato demostró ganar interés nuevamente, esta vez de la mano de productores de Asia, grandes distribuidores, y nuevas plataformas que han ingresado a mercados clave como América Latina.
El formato no es nuevo en el panorama. Quibi fue uno de los servicios precursores. Fundada en agosto de 2018 en Los Ángeles bajo el nombre de NewTV por Jeffrey Katzenberg, siendo dirigida por Meg Whitman, la CEO de la compañía, recaudó 1750 millones de dólares provenientes de inversores para su financiación. Tras un número poco ambicioso de suscriptores, el cierre de la plataforma se dio en 2020, vendiendo toda su biblioteca a Roku, Inc., pero dejando una premisa: hay un interés genuino en los contenidos cortos.
Tras la pandemia, los hábitos de consumo de la audiencia cambiaron, y los “shorts” empezaron a colmar la mayoría de las plataformas de RRSS, esto impulsado por TikTok, seguido de Instagram, YouTube y Meta.
Justamente en MIPCOM, Clare Thompson de K7 Media, subió a uno de los escenario para presentar “Inside Microdrama: The Landscape in 2025 & Beyond”, un análisis conciso y basado en datos de una de las tendencias de contenido de la temporada, qué también va de la mano del formato vertical.
El ejecutivo rastreó la evolución del fenómeno actual del microdrama, que comenzó como un experimento de nicho en Asia, pero que ha crecido rápidamente hasta convertirse en una industria de contenido global valorada en miles de millones de dólares. ‘Hemos estado siguiendo el crecimiento del microdrama en Asia durante años’, señaló, ‘pero incluso a nosotros nos ha sorprendido la rapidez con la que se ha escalado y diversificado en múltiples mercados en los últimos 12 meses’.
Según los datos de K7 Media, el boom del drama vertical surgió por primera vez en Estados Unidos y China entre 2018 y 2023, donde el contenido guionizado ultracorto —típicamente episodios de uno a tres minutos, a menudo centrados en el romance— se convirtió en una fuerza cultural y económica.
Hoy, K7 Media estima que solo el mercado chino emplea directamente a más de 220.000 personas, atiende a 662 millones de usuarios y genera más de US$5 mil millones anuales. Cifras que subrayan la velocidad extraordinaria de la profesionalización del sector.
La presentación de Thompson también destacó cómo el microdrama, originalmente diseñado para audiencias domésticas y plataformas centradas en dispositivos móviles, ahora se está adaptando y localizando en territorios como Europa y América Latina. Las plataformas y productoras están experimentando con nuevas formas narrativas diseñadas para la visualización vertical, integrando modelos de distribución de redes sociales y métricas algorítmicas de engagement.
‘Lo fascinante’, observó Thompson, ‘es cómo el microdrama está cerrando la brecha entre la narración guionizada tradicional y la economía de los creadores (creator economy). No es solo corto, es inmersivo, serializado y está diseñado para enganchar a los espectadores en cuestión de segundos’.
A medida que los hábitos de la audiencia evolucionan, particularmente entre los grupos demográficos más jóvenes, la intersección entre el contenido de formato corto, las plataformas sociales y los modelos de monetización se está convirtiendo en un área clave de innovación. Los principales streamers y estudios de producción ya están explorando formas de incorporar la narración vertical en sus estrategias más amplias, ya sea a través de contenido de marca o IP de formato corto independiente.
K7 Media predice que para 2026, el microdrama se consolidará como un espacio híbrido donde la creatividad se encuentra con el comercio, permitiendo tanto a los talentos emergentes como a los productores establecidos probar nuevas ideas, géneros y lenguajes visuales con un riesgo mínimo.
Thompson cerró su presentación enfatizando que la ola del microdrama ‘no es una moda pasajera, sino una nueva gramática de la narración’ — una que continuará redefiniendo cómo se escriben, producen y consumen las historias en los próximos años.
Por otra parte, la consultora Fabric, también presentó recientemente una radiografía global de estos contenidos. En UCAN, la preferencia por el drama entre los espectadores de smartphones representa el 53% del streaming, siendo el grupo demográfico de 25 a 34 años el que presenta la mayor preferencia.
LATAM registra un 47% de preferencia, donde las audiencias más jóvenes, de entre 16 y 24 años, lideran la tendencia.
Algunas de las empresas que impulsan el crecimiento de las microseries son TelevisaUnivisión con su servicio ViX MicrO, una vertical que ha optado por un modelo de distribución completamente gratuito para maximizar el alcance.
En tanto, Reel Short se ha abierto camino en la región con asociaciones claves como la hecha recientemente con Caracol TV en Colombia. En total, la plataforma de origen chino ya se encuentra presente en más de 450 series en México y más de 440 en Brasil.
En tanto, en Argentina, la novel VYCO ha emergido como un jugador significativo. Más allá de la distribución, invierte en producciones originales con talento regional, aprovechando a las audiencias locales y creando contenido que resuena con los matices culturales.