Millicom: hoja de ruta digital en América Latina

Millicom refuerza su expansión regional y redefine su hoja de ruta digital en América Latina

Marcelo Benítez, CEO de Millicom

Millicom continúa consolidando su posicionamiento como uno de los principales grupos de telecomunicaciones de América Latina, combinando crecimiento orgánico, adquisiciones estratégicas y una fuerte apuesta por la infraestructura digital. Con operaciones que ya alcanzan once países de la región, la compañía avanza en la integración de nuevos mercados mientras refuerza su rol como proveedor de conectividad, servicios digitales y plataformas convergentes bajo la marca Tigo.

El cierre de la adquisición de Telefónica Ecuador y Telefónica Uruguay marcó uno de los hitos más relevantes del año para la compañía. ‘Esta adquisición refleja nuestra confianza en el futuro de América Latina y consolida nuestro liderazgo como proveedor de servicios digitales en la región’, señaló Marcelo Benítez, CEO de Millicom. ‘Al llegar a Ecuador, reforzamos nuestra plataforma para expandir el acceso digital y apoyar el progreso económico y social’.

Con estas incorporaciones, Millicom amplía su base regional y consolida una estrategia de largo plazo enfocada en mercados con estabilidad macroeconómica, marcos regulatorios previsibles y alto potencial de crecimiento digital. En Ecuador, la compañía ingresa a un mercado competitivo, con una población joven y una demanda creciente de datos y banda ancha fija, mientras que en Uruguay apuesta a desarrollar una operación sustentada en la inversión en redes móviles, 5G y capacidades de infraestructura.

La estrategia de Millicom no se limita a sumar clientes. En palabras de Benítez, el foco está puesto en anticipar la demanda futura: ‘La inteligencia artificial va a multiplicar el tráfico de datos y tenemos que estar listos para eso. Nuestra responsabilidad es construir las autopistas digitales de la región’. En ese sentido, la compañía impulsa el fortalecimiento de sus redes, la expansión de cobertura 5G y la modernización de sus plataformas para acompañar un crecimiento sostenido del tráfico, que ya se mueve en tasas de dos dígitos anuales.

En paralelo, Millicom desarrolla una plataforma regional de servicios digitales que combina conectividad, televisión paga, integración de OTT y soluciones financieras móviles a través de Tigo Money. A diferencia de otros actores del mercado, la compañía no apunta a producir contenido propio, sino a consolidar su rol como agregador. Netflix, Amazon Prime Video y Disney+ forman parte de su propuesta comercial, orientada a simplificar la experiencia del usuario y aumentar el valor percibido de los servicios convergentes.

El despliegue de infraestructura también se apoya en una red regional de data centers. Millicom opera actualmente 13 centros de datos en América Latina y evalúa ampliar sus capacidades en mercados clave. En Uruguay, por ejemplo, la compañía analiza el potencial del país como hub regional de innovación y servicios digitales. ‘Uruguay tiene estabilidad, talento y un entorno de inversión sano. Vemos una oportunidad real de desarrollar capacidades de cómputo y almacenamiento para la región’, explicó Benítez, destacando la necesidad de combinar inversión privada, políticas públicas y costos energéticos competitivos.

Otro frente estratégico es el acceso a espectro y el despliegue de 5G. En Paraguay, Millicom acelera gestiones con el regulador Conatel para no quedar fuera del desarrollo de la nueva generación móvil. ‘No nos podemos quedar sin 5G. Paraguay tiene que tener 5G y nosotros tenemos que ser parte de ese despliegue’, afirmó el ejecutivo, subrayando que la disponibilidad de espectro es clave para sostener la competitividad y la calidad del servicio.

El proceso de consolidación regional se completa con la integración en curso de las operaciones adquiridas a Telefónica en distintos países, un desafío que implica armonizar redes, sistemas y proveedores, pero que también permite ganar escala y eficiencia. Para Millicom, la escala no es solo una ventaja competitiva, sino una condición necesaria para seguir invirtiendo. ‘La industria es extremadamente competitiva: el cliente usa cada vez más datos y paga cada vez menos. Sin escala, es muy difícil sostener el nivel de inversión que requiere la infraestructura’, señaló Benítez.

Con más de 70 millones de clientes en la región tras las últimas adquisiciones y una facturación anual que se encamina a superar los USD 7.500 millones, Millicom se consolida como el segundo operador de telecomunicaciones de Hispanoamérica, detrás de América Móvil. De cara a 2026, la compañía anticipa un nuevo capítulo de expansión, integración y despliegue tecnológico, con una visión de largo plazo centrada en la conectividad como base del desarrollo económico y social. ‘Creemos en Latinoamérica y trabajamos con una mirada de 10 o 20 años. Nuestro objetivo es construir redes sólidas que permitan a las personas, empresas y gobiernos prosperar en un mundo cada vez más digital’, concluyó el CEO.