
Carolina Leconté, VP of Content for Mexico and licensing for Latin America en Netflix. Dijo que no puede hablar de la compra de WBD, pero si enfocarse en producir y en el modelo de compra, coproducción y licencias que ella lidera. 100 años de Soledad vino de Paco Ramos y es un ejemplo de cómo podemos ser más ambiciosos. Buscamos los contenidos que nosotros no hacemos.
También dijo que en algunos acuerdos permiten que tomen oportunidades para otros mercados o no. El Budget es ilimitado y ella lo administra en lo que confían. Además, confían en sus partners más allá de los inputs que pueden ofrecer.
En este momento están buscando las mejores historias, pese a que ahora ya tienen un mapa o cronograma demasiado cubierto. Eso porque este va evolucionando. Un ejemplo que puso es ‘El Amor después del amor’ con Fito Páez, que se abrió camino por la historia, o División Palermo, que no las tenían en carpeta.
Agregó que están explorando nuevas narrativas como los microdramas. A los productores les pide que se arriesguen para ver lo que sigue.
Samuel Duque, presidente de TIS Studios, agregó que 100 años de Soledad tenía que estar en la Casa Netflix. Coincidió Samuel en que las buenas historias se abren camino, aunque uno crea que ya está cubierto por cuatro años. Pronto van a lanzar una franquicia americana adaptada a México que todavía no se puede anunciar. Ese estudio no la quería soltar, pero aceptó cuando le dijo que iba a ser primera ventana de Netflix.
Sebastián Ortega, SVP & Creative director de Underground Producciones, contó como En el barro, un spin off de El Marginal que empezó para la TV Pública, pero explotó cuando lo difundió Netflix, tras ganar un premio en Series Manía. Se terminó tras cinco años, y luego hablando con Carolina y Paco sugirieron seguirla en el mundo carcelario femenino. Underground gana con el modelo la chance de llegar a todo el mundo. También bromeo sobre algún cambio.
Sobre microdramas, Sebastián dijo que hay prestarle atención a los jóvenes, y todo lo que es nuevo le genera curiosidad.