
En un mercado donde todo compite por volumen y velocidad, BeddyByes apostó por lo contrario: bajar el ritmo. El panel “Dream Big: How BeddyByes is building a brand that sleeps well everywhere” mostró cómo una serie pensada para acompañar la rutina nocturna puede convertirse en una marca internacional con estrategia 360°.
John Rice, CEO de JAM Media, contó que la idea nació en plena pandemia, cuando él y Alan Shannon buscaban contenido adecuado para sus propios hijos de dos y tres años. “Había una verdadera escasez. Mucho de lo que encontrábamos era estridente. Este público estaba desatendido”, explicó. Así decidieron crear una propuesta diseñada casi como herramienta: estructura predecible, transiciones suaves, música que desacelera progresivamente y asesoramiento temprano de la psicóloga infantil Jacqueline Harrigan.
Sin presupuesto para un tráiler, el equipo salió a vender con guiones ilustrados tan detallados que muchos compradores creyeron haber visto un episodio terminado. El proyecto encontró apoyo en BBC y RTÉ, y luego dio el salto internacional con Blue Ant Media como socio estratégico.
Richard Goldsmith, EVP de la compañía, detalló una hoja de ruta clara: primero asegurar pantalla en EE.UU. y un streamer global (acuerdo que llegó con Disney), después juguetes y publishing. “Si el contenido es fuerte, el negocio acompaña”, resumió. Mantener control sobre YouTube y redes fue otra condición clave, entendiendo que allí está el contacto frecuente con padres.
Desde el área de consumo, Vienna Downes destacó que las rutinas que estructura cada episodio (juego, baño, cuento, sueño) abren naturalmente múltiples categorías de productos. En tiempos de fragmentación, BeddyByes demuestra que incluso el momento más calmo del día puede escalar globalmente si detrás hay contenido sólido y estrategia paciente.