Canal 13 Chile: vanguardia en ficción vertical

Cristián Hernández, director digital

Canal 13 de Chile ha marcado un nuevo hito en la industria audiovisual del Cono Sur al consolidar su estrategia de producción de ficción en formato vertical. Ganando audiencia en mercados clave, estas producciones diseñadas específicamente para el consumo rápido en dispositivos móviles han superado la barrera de los 100 millones de visualizaciones (103.480.146 reproducciones exactas), posicionando a la señal como pionera y líder indiscutida de esta tendencia en el mercado chileno.

El modelo de distribución multiplataforma, que incluye la app 13Go, Instagram, TikTok, YouTube Shorts y Facebook, ha demostrado ser un motor de engagement masivo. El formato, importado inicialmente de mercados asiáticos como China, debutó en la pantalla digital del canal a finales de 2023 con un agresivo plan de producción continua.

El éxito del formato se ha cimentado sobre tres títulos principales que han demostrado una curva de crecimiento exponencial en la televisora chilena. Tras el lanzamiento de Mi boda es una trampa y El obrero que me enamoró a finales del año pasado, la cadena experimentó su mayor pico de consumo con su tercer estreno en marzo, Enamorada(s), que por sí sola acumuló más de 77.7 millones de reproducciones.

Cristián Hernández, director digital de Canal 13, enmarca este éxito dentro de una estrategia de liderazgo regional: ‘El regreso de la ficción en formato vertical al 13 ha sido un éxito pleno. Fuimos pioneros en Chile y en la región en apostar por el formato de manera decidida y con un agresivo plan de producción continua. Hoy la audiencia nos reconoce como la factoría por definición de ese contenido, marcando el camino en Chile y la región, ya que nuestros contenidos viajan por las redes y ganan público de habla hispana en todo el mundo’.

El esquema de producción opera mediante una alianza interna y externa. El equipo digital de la cadena, liderado por Nicolás Figueroa e integrado por Emilio Rodríguez y Caco Muñoz, trabaja en conjunto con la productora Morales Entertainment Network, apoyándose en la experiencia del guionista Jaime Morales y el director César Opazo, ejecutivos con más de dos décadas de trayectoria en la ficción televisiva chilena.

Convergencia generacional: influencers, actores clásicos y nostalgia IP

Más allá del formato vertical de 9:16, el éxito de la estrategia editorial del canal radica en cómo estructuran el casting y la narrativa de estas mininovelas. Canal 13 ha optado por un híbrido que cruza el talento nativo digital con figuras históricas de la televisión, sumando guiños a la propiedad intelectual de sus grandes éxitos del pasado.

Con esta estrategia buscan cruces intergeneracionales, al apostar por protagonistas jóvenes con fuerte arrastre en redes sociales (como Lucas Crespo o Catalina Silva) y los respalda con actores de peso histórico que regresan a la pantalla a través de roles especiales. Asimismo, están aprovechando IPs históricas para capitalizar la nostalgia incorporando elementos de sus teleseries clásicas. Por ejemplo, Alejandra Herrera hizo un cameo recordando a su icónica villana de Adrenalina; Paulina Urrutia trajo referencias de Fuera de control; y Raimundo Alcalde interpretó al sobrino del protagonista de Marrón Glacé (1993).

Nicolás Figueroa, líder del proyecto, destacó: ‘Nos sentimos felices y orgullosos de lo que hemos conseguido, tanto en números de consumo como en contenidos, con historias que han conectado profundamente con las audiencias digitales y con sellos que hoy están marcando pauta en este nuevo tipo de ficción’.

El pasado abril, para mantener el impulso de Enamorada(s), la compañía estrenó su cuarta mininovela: El millonario que quería que lo amaran. La producción —que relata la historia de un joven adinerado que oculta su identidad tras sufrir una decepción amorosa para trabajar en un taller mecánico— mantiene esta fórmula ganadora. De hecho, los personajes visten los mismos overoles utilizados en la exitosa teleserie lineal Gatas y tuercas (2005) y marca el retorno a la cadena del reconocido actor Bastián Bodenhöfer.

‘Algo que encuentro interesante de las verticales es que siento que es como un coliseo romano, donde por primera vez el público está interactuando prácticamente en vivo con lo que se está desarrollando, entonces la gente mientras lo ve, comenta al tiro lo que piensa’, señaló la actriz, validando el formato como el nuevo estándar de consumo audiovisual de la Generación Z. ‘Es una manera súper democrática para la gente de poder consumir ficción… todo el mundo está scrolleando todo el tiempo, entonces tiene mucho sentido poder consumir así una historia desde el mismo lugar donde estás todo el día’.